DÍAS 6 A 11. SIARGAO. LA ISLA DE LAS PALMERAS

¿Sabes de esos lugares que te hacen retroceder tiempo atrás? ¿Qué te hacen sentir esa conexión como si realmente pertenecieras a ese lugar? ¿Cómo si pertenecieras a esa época? ¿Que hacen que te olvides de todo porque lo que te rodea supera con creces cualquier cosa objeto que tengas en tu casa? ¿Que te hace pensar que la simplicidad da más felicidad? Eso me pasó en Siargao.

Superó mis expectativas. No sólo por los paisajes espectaculares, también por su forma de vida. Casitas de madera, arados de bueyes, decoración con flores de las puertas, puestecitos de pasteles, de gasolina en botellas de cristal de Coca-cola, niños volviendo de la escuela por el camino rodeado de selva, poco tráfico en la pequeña carretera que une el norte con el sur en una hora, y playas que quitan el aliento.

A Siargao le llaman la Isla de las palmeras, y no es para menos. Desde el avión ya puedes ver el mar de palmeras que es esta isla. Si hubiera pasado un pterodáctilo por al lado no me hubiera extrañado. Parecía que llegaba a Jurassic Park.

En el aeropuerto te esperan vans y tuk tuks para llevarte a cualquier lado de la isla. Por 3,5 €/pers fuimos a nuestro hotel, situado casi en el norte, cerca de Burgos, sí sí, Burgos 😊

El movimiento está en el sur, en Cloud Nine, paraíso surfero donde la oferta hotelera es mayor. Pero dado que nosotros fuimos improvisando la única opción cómoda que encontramos fue White Sands Beach. No fue barato, pero su playa fue la mejor que vimos, y la teníamos a nuestros pies.

Camino al Sugba Lagoon

Camino al Sugba Lagoon

OJO! Si vas a Siargao intenta reservar antes el alojamiento para no encontrarte con la peor oferta.

Si quieres tranquilidad esta es muy buena zona (norte) pero si quieres más movimiento y menos desplazamiento en moto entonces tu zona es el sur.

NORTE

En el Norte puedes visitar el pueblo de Burgos, un pueblo pequeñito pero más grande que la media de las aldeas del resto de la isla.

Burgos

Burgos

Pero si quieres playa ves a la de Alegría. Una playa preciosa y larga. Puedes alquilar alguna de las cabañitas que hay en la orilla.

OJO! Las cabañitas que hay por las playas de Filipinas suelen ser de pago. Así que si no hay ni un alma puedes instalarte ahí pero que no te sorprenda si alguien va a querer cobrarte algo.

Entre Burgos y Alegría se encuentra el alojamiento 3B. Acabamos por casualidad aquí para tomar algo por el camino, y volvimos para probar el pescado fresco que hacen a la brasa (yo un arroz con verduras buenísimo). Pescado cogido ese día por el vecino pescador. Esa misma noche también vimos uno de los mejores espectáculos de Filipinas, el KARAOKE. Fue curioso, sin lugar a duda, pero también gracioso. Digamos que los cantantes de esa noche (dos chavales cerveceando) no tenían una voz melodiosa.

El dueño (alemán) y su mujer (filipina) son encantadores. Tienen unas cabañitas a la orilla de la playa y ofrecen excursiones. Puedes encontrarlo por Air B&B. Si llegamos a saberlo nos hubiéramos alojado aquí, pero ya teníamos todas las noches cogidas en el hotel donde estábamos.

La mejor playa, como te he dicho antes, es donde está el hotel White Sands Paradise. Donde nos alojábamos. Casi siempre estábamos solos. No es profundo y puedes hacer snorkel sin peligro. Nunca había visto tantos Nemos (pez payaso) tan de cerca y en familia. Me encantan.

White Beach

White Beach

También en el norte se encuentra la cascada Tak Tak Falls. Llegamos a ir. Para bañarte hay que pagar, es baratísimo, pero en ese momento la estaban limpiando y no tenía casi agua, así que no nos apeteció meternos en el agua. Tal cuál la vimos nos fuimos. No así una mujer (parecía coreana) que se hizo un book entero allí.

SUR

En el sur se encuentra el Cloud 9. La zona surfera por excelencia. Aquí hay muchos hoteles, restaurantes y locales de ocio. No estaba muy masificado, pero no tenía la tranquilidad que tienen otras zonas de la isla.

Desde aquí, en la zona del mercado salen excursiones a Naked, Daku y Guyam. Nosotros fuimos temprano un día y la contratamos por 23€/pers (+ 1,6 y 1 €/pers por tasas de las islas). Intentamos hacerla por libre, con algún pescador local, pero no lo logramos, así que fuimos con una “empresa” que lo organiza.

Filipinas

También aquí fue el único sitio donde encontré pan de coco. Riquísimo! Pero no logré encontrarlo en ningún sitio más. Mi gozo en un pozo.

San Isidro

San Isidro

También al sur de Siargao se encuentra Dapa. En su puerto preguntamos por alguien que nos pudiera llevar a la Isla Corregidor. Un señor nos llevó con su yate de tres metros de largo y que constaba de sólo dos maderas. Y sentados en el suelo de la “canoa” (con la máscara de buceo puesta para que no me entrara toda el agua del mar en los ojos) llegamos a la isla.

Isla Corregidor

Estuvimos solos la mayoría de tiempo. La tranquilidad de la gente se respira por donde vayas. Ver pasar el tiempo mientras charlas, o mientras piensas en tus cosas. Con un paisaje paradisíaco. Las pulsaciones bajan, sin duda.

Isla Corregidor

MÁS QUE VISITAR

Sugba Lagoon y Kawhagan Island: lo mejor de lo mejor de Siargao. Desde el puerto de Carmen salen bangkas por 34 € la pangka (+4,5 €/pers de tasas). Pasando por los manglares (presioso) llegas a Sugba Lagoon. Te recomiendo que vayas bien temprano. Cuando llegamos nosotros ya había gente y fue llenándose más. No estaba masificado, pero le quita encanto. Aún así nos encantó. Alquilamos dos tablas de padelsurf y nos fuimos a disfrutar del laguito. Es de agua salada por cierto. Aquí también pudimos hacer snorkel.

Sugba Lagoon

Desde allí fuimos a la isla de Kawhagan. Éramos casi los únicos turistas. La isla es preciosa, y su lengua de arena impresionante. Pero no pudimos disfrutarla todo lo que quisimos porque llegó un tormentón. Unos locales nos dejaron refugiarnos bajo su caseta. Compartimos anécdotas y conversamos sobre nuestros países, y cuando paró la lluvia nos volvimos (no nos fuera a pillar otra tormenta en el barquito). Esta isla fue de las mejor que ví, aún que no pudiera disfrutarla como se merece.

Sugba Lagoon
Se puede saltar desde el trampolín

Se puede saltar desde el trampolín

Camino a Kawaghan Island

Piscinas naturales de Magpupungko: son unas piscinas que se forman en las rocas al bajar la marea. Cada día cuando sube la marea éstas desaparecen. Hay que pagar una entrada de 1€. Puedes hacer snorkel y disfrutar de las tranquilas aguas el tiempo que quieras (hasta que suba la marea si no quieres irte mar adentro). Cuando fuimos estaba algo masificado, pero bueno, se podía bucear bien.

Magpupungko

Magpupungko

Tayangban Cave pool: una cueva por donde discurre un pequeño río y que llega a una piscina natural donde darte una baño (aunque ya estés mojado de antes). Se nos hizo corta 🙁. Vale 2 euros.

Mar de palmeras: Siargao es todo palmeras, pero creo que fue en un punto entre Pilar y Carmen dónde puedes encontrar un mar de palmeras. Casi derrapamos al verlo desde la moto y parar. Es impresionante!

Recorrimos Siargao en moto una y otra vez. La carretera no es larga, pero sí es cierto que moverte todos los días durante varias horas de una lado para otro llegó a hacerse pesado en ciertos momentos. Por eso te aconsejo que dividas la estancia en varias zonas, unos días en el norte y otros días en el sur.

Y tras pasar cinco días en Siargao, la que hasta el momento pienso la mejor isla en la que he estado de Filipinas, nos fuimos a probar suerte a Palawan. Desgraciadamente la lluvia, en concreto varios ciclones, no nos iban a permitir visitar dos de los TOP de este país. Pero eso te lo cuento en el próximo post.

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