«FRACASOS EXITOSOS»

Quiero compartir contigo un libro que me he leí este año: “FRACASOS EXITOSOS”.

No sé si cayó en mis manos en el momento justo, pero me lo leí de una sentada. Salí una tarde a comprar víveres al supermercado (en mi nevera suele haber eco ¡pero esta vez no había ni un quintito de cerveza!) y me desvié a la parte de los libros (me encanta). Llevaba unos días rarunos, estresada por varias ideas que tenía en la cabeza y vi este libro.

Tiene frases buenísimas e inspiradoras que hacen reflexionar. No quiero que este post parezca una libreta de “Mr. Wonderful” pero creo que de vez en cuando es bueno coger fuerzas, saber que no eres una fracasada y seguir adelante.

Así que quiero que leas los párrafos que más me gustaron y que puedas tenerlos a mano. Y si algún día necesitas un empujón puedas venir y leer que un fracaso no es malo.

Un fracaso es para aprender. Si estás luchando por un sueño y por un propósito, un fracaso te acerca más a él.

Pero bueno, no me extiendo más, saca tus propias conclusiones 😊


El «fracaso» lo único que hará en tu vida es liberar un potencial escondido que todavía no había salido a la luz.

Del Fracaso hay que aceptar el error y aprender de él. Fracasado es quién se queda en el fracaso.

Errar es de Valientes.

Sugiere, prueba y equivócate.

El Éxito requiere de esfuerzo, energía, tiempo, voluntad y, sobre todo, dominio propio y constancia de persistir hasta el final.

Las mentes grandes tienen propósitos, las otras tienen deseos.

Una vida usada cometiendo errores no solo es más honorable, sino que es más útil que una vida no haciendo nada.

El miedo te quita la esperanza y te roba la fe. Te hace perder de vista el objetivo y te lleva a una zona de confort y conformismo donde nada sucede.

No es hasta aquí, será hasta donde tu mente establezca que puedes ir.

¿Quién eres? Cuando puedas contestar esta pregunta en tu espíritu nunca serás un fracasado. Cuando sepas que tu esencia no tiene límites, que nadie te puede detener, que nada ni nadie te afecta, entonces sabrás quién eres.

Todos disponemos de la misma libertad y la misma posibilidad de alcanzar los sueños.

No podemos esperar resultados distintos si siempre hacemos lo mismo.

Pertenecer siempre en el mismo lugar hacer las cosas de la misma manera una y otra vez limita tu posibilidad de alcanzar un éxito mayor.

La rutina bloquea la imaginación y la capacidad de innovar cada día.

Pocos empresarios comprenden que los cambios son clave para crecer.

Confía en ti y pon en marcha la imaginación y todo el potencia que aún está escondido.

El Éxito es conseguir lo que se quiere, la felicidad es querer aquello que se consigue.

Recuerda que el mundo de las posibilidades es para aquellos que se atrevieron a pisar donde otros ni siquiera soñaron con poder ir.

El problema reside en que la mayoría de las personas quisieran tener lo que no tienen y ser lo que no son.

¿En qué estás invirtiendo más tiempo?, ¿en mejorar la persona que eres o intentar ser, la mayor parte del tiempo, otro?

Durante siglos, nuestra educación se basó y puso énfasis en lo que no sabemos, impulsándonos en mejorar a ello, en las debilidades, para terminar siendo mediocres en todo. Trabajar en algo que nos agote nos debilita y nos aleja de nuestro propósito. Durante años nos ocupamos de lo que no sabemos, en lugar de ocuparnos del potencial que está dentro nuestro y nos compete desarrollar.

Si se dedica mucho tiempo a trabajar en nuestras debilidades, se termina con muchas debilidades fuertes.

Fuimos creados para vivir y no para existir.

A mayor seguridad y confianza, mayor éxito; a mayor inseguridad mayor fracaso.

Llega un momento en que necesitas dar vida a lo que está dentro de ti para dejar atrás el fracaso; libera la creatividad, la autoridad y el poder que tienes para dar vida a lo que todavía no es pero que, en tu mente y en tu alma, ya ha sido establecido.

No hay nada mejor que ser auténtico, no ser tan duro con uno mismo, perdonarse y no convertirse en nuestro peor enemigo.

Muchos deciden acostarse cómodamente en un sillón a descansar, esperando que algo mágico pasé en sus vidas, para luego decepcionarse cuando nada sucede.

¿O tal vez sientes que todo a tu alrededor te aburre y no te incentiva? ¿Son ellos o eres tú?

Asumes la posición de víctima, de pena y fracaso, y pones cara de víctima. Y por último, encuentras las excusas perfectas para no concretar nada.

Eres el mejor para tu sueño. Si ese sueño nació en tu mente y en tu espíritu, es porque eres la persona indicada y correcta para llevarlo a cabo.

Se acaba siendo lo que se piensa la mayor parte del tiempo.

La seguridad es más que nada una superstición. No existe en la naturaleza de los hombres como experiencia global. A la larga, evitar el peligro no es la más seguro que exponerse a él. La vida es una aventura atrevida o no es.

La mayoría de personas pierden más tiempo en decir todo lo que van a hacer, que lo que realmente llevan a cabo. Los exitosos actúan permanentemente. Los fracasados hablan pero no concretan.

El miedo al riesgo y al desafío nos inmovilizar nos congela en el tiempo, haciéndonos vivir largamente en un mismo sistema de hábitos y creencias erróneas.

El miedo nos transforma en seres inertes y anestesiados.

Atiende a tus pensamientos, porque se convierten en palabras, escoge tus palabras porque se convierten en acciones, entiende tus acciones porque se convierten en hábitos, y estudia tus hábitos porque se convierten en tu destino.

Creer que puedes conseguir algo es el primer paso para que así suceda.

La diversidad de las formas es lo que nos permitirá romper con un sistema educativo rígido, estructurado y obsoleto.

Nos enseñan a pensar racionalmente y no educativamente.

Cada día lee más, perfecciónate. Mientras viajas en coche escuchas casetes, programas que beneficien tu desarrollo mental, ve menos televisión; júntate con los que sueñan y se proyectan como tú; decídete a mejorar cada día; mezcla análisis con riesgo.

Sé y muévete como la personas que te gustaría llegar a ser; no esperes a ser, ya lo eres.

Lo que tienes es lo que te limita para alcanzar un nuevo nivel de objetivos.; lo que ya logré, es lo que alcancé y es lo que llamamos «zona de confort». El éxito alcanzado no puede ser el límite de lo nuevo y de lo que está por venir. Ten en cuenta que no se posee ni se alcanza lo que no se está dispuesto a conseguir.

Especialízate en algo y sé el mejor en todo lo que hagas, sobresal en ello.

Cuanto más espectador seas de tu vida, menos resultados obtendrás: no eres un simple espectador de la vida, sino el creador y el ejecutor de la misma.

Charles Darwin decía: No es la especie más fuerte ni la más inteligente la que sobrevive, sino la que mejor se adapta al cambio.

Si estás vivo vas a tener problemas. El quid dependerá de cómo los afrontes y desafíes.

Puedes pensar que cierto problema te derribará o fortalecerá.

Cuando quieres algo que nunca has tenido, deberás de hacer algo que nunca has hecho.

Cambiar es crear nuevas oportunidades que nos conduzcan al resultado esperado; de lo contrario, no será cambio.

Cuando estamos acostumbrados a algo nos es imposible verlo de forma diferente. Puede ser que estés convencido de estar bien; pero permanecer en esa posición te limita y te hace perder de vista las posibilidades de generar nuevas acciones y pautas de funcionamiento que te hagan sentir mejor.

Ten un sueño más grande que tu comodidad.

Cuantos más sean los años de malos pensamientos, más arraigado y enquistado quedará el fracaso dentro de uno. Es mucho más fácil ocultar el sistema de pensamiento erróneo que reconocerlo, asumirlo y cambiarlo.

Cuanto más tiempo uno piensa como piensa, más se enamora de lo que piensa.

El éxito no es la bendición, ni el logro, ni la recompensa; el éxito es el efecto de poseer una mente bendecida; mente sana (pensamientos sanos) resultados positivos.

Hay gente que siempre se está preparando para vivir pero nunca vive.

Tus compañías también son generadoras de oportunidades: tanto de fracasos como de éxitos.

Hay un sueño que está esperando ser alcanzado por ti, que lo comiences, que lo desarrolles y lo realices.

Las personas con mente y creencias fijas buscan constantemente una continua aprobación y validación. Y luchan con ese sentimiento de ganar y de demostrarle al otro quiénes son. Esa lucha diaria los agota y les roba la energía que necesitan y, en esa continua busca de aprobación, viven estancados y varados en el error.

Muchos de nosotros hemos crecido así y nos han educado para ser los mejores alumnos, las estrellas del equipo de fútbol, sin darnos cuenta de que esa forma de educación o acepta fallos o el poder volver a empezar. Esa mentalidad nos etiqueta como «el inteligente», «el creativo», «el distraído» o «el tonto». Y así es como crecimos, creyendo y arraigando en nuestra mente cientos de creencias.

La mentalidad de crecimiento se centra en el aprendizaje continuo y permanente. Aquellos que no se limitan a mantener lo que han conseguido, sino que siempre van en busca de más.

No necesitamos permanentemente demostrar quiénes somos a nadie. A partir del momento en que somos libres de otros, comenzaremos a brillar más.

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