PESADILLA

Meses antes de dar el gran paso de cumplir MI SUEÑO de irme a viajar sola y sin billete de vuelta, tuve esta pesadilla.

Hace algunos meses

Hoy he tenido un sueño, un sueño muy real en el que lloraba desconsoladamente.

Como en la mayoría de los sueños de repente apareces en un lugar sin saber el porqué. En este caso estaba yo con más personas, una de ellas mi madre. Yo no era adulta, era pequeña, tal vez adolescente.

Siento que estamos allí para aprender, que somos un grupo con un fin común. Pero entre esas personas se levanta un hombre, un igual, pero que tiene la valentía de decirnos que ahora tenemos que movernos dando volteretas, indicándonos como tenemos que avanzar.

Yo me niego, y le pregunto que porqué, que no quiero moverme así. En mi interior pienso que él no es quién para decirme lo que tengo que hacer. Pero los demás lo hacen y me empiezan a mirar extrañados.

De pronto mi madre aparece detrás mía, y veo en su cara, en su mirada, decepción, como preguntándome ¿por qué no lo haces? ¿por qué tienes que ser tan rara? Tristeza.

Yo empiezo a llorar sin parar, ahogándome con mis gritos, pidiendo perdón a mi madre por ser así, por no poder evitarlo.

Me he despertado por la falta de aire y el dolor en el pecho.

Pienso que adivinar qué quiere decir tu mente con los sueños es muy difícil, por lo que tampoco me paro a analizar exhaustivamente mis sueños. Porque son tan raros que cualquier parecido de lo que crea que es su significado con la realidad puede ser pura coincidencia. Pero en este caso, igual es bastante claro ¿siento que estoy decepcionando a mi gente por cómo me he desviado del camino estos últimos años?

Tengo una suerte grandísima y mi familia me apoya en todo lo que hago, lo entiendan o no. De hecho, puedo decir con la cabeza bien alta que están orgullosos de mí. Pero en mi interior tal vez esté intranquila, y sienta que ciertas decisiones no son tan entendidas al conllevar cierto riesgo.

Estudiar una carrera, trabajar en banca, en una gran firma durante años, y de repente, dejarlo por trabajos menos elegantes y sofisticados, pero sin duda, con mayor calidad de vida y más afines a mí. Estudiar terapias alternativas que nada tienen que ver con finanzas. Poner en alquiler mi piso, comprado y que seguirán pagando mis nietos.

Y la gota que ha colmado el vaso, pedir una excedencia para irme a VIAJAR, y SOLA.

Yo he ido recuperando el camino que en algún momento de mi vida se desvió hacía la autopista donde caminan la mayoría de personas, pero en la que yo buscaba sigilosamente una salida. Yo estoy muy tranquila, no tengo miedo por mí, temo por cómo pueden sentirse aquellos a los que más quiero y que tanto han apostado por mí. Y eso es lo que creo que el sueño plasmaba.

Decisiones importantes de este tipo siempre van acompañadas de “miedo”.

Espero que mi familia tenga tan poco miedo como yo al tomar estas decisiones, me puedo equivocar con ellas, pero de eso también se aprende, y las emprendo siempre con mucha ilusión. Quiero que piensen que no soy imprudente, que soy valiente, y que sigan estando siempre tan orgullosos de mí. Aun siendo “rara”.

Os quiero.

2 respuestas a “PESADILLA”

  1. Lo que eres es una valiente, que ha tenido el suficiente valor y coraje para tomar ese desvío en la autopista hacia tu camino, siéndote fiel a ti misma!

    1. Oooh acabo de ver el mensaje. Gracias Forner! Love you!

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